Quejicas
Supongo que les queda demasiado lejano el cansancio de antes: el de escribir sin que casi nadie, o nadie, te lea
24 plazas, 120 aspirantes. Son las cifras de mis pruebas de acceso a la escuela superior de arte dramático. Diferían la raíces de nuestro deseo, pero todos compartíamos la ilusión. La ilusión por el teatro, por el arte, por aprender a ser y a respirar encima de un escenario. No habían pasado ni dos semanas de curso y ya la habíamos perdido. Diez años de…


